Oficio de Escritor

Descubrí este oficio después que el viento hiciera jirones mi ropa

que las olas, desnudo, me arrojaran sobre la playa desierta.

Sólo mis manos y la arena.

Sólo tus recuerdos.

 

Descubrí este oficio después de todo lo vivido

cuando los alientos me abandonaron

cuando sólo las letras, revoloteando mi alma

convertidas en lecho me cobijaron.

 

Descubrí este oficio en defensa propia

como la puerta que se abre a última hora

como la ventana de escape, que muestra del otro lado los prados

como el manantial, que humedece mi vida y disuelve mi muerte.

  

Descubrí este oficio por módico

hasta el polvo del camino, barrido suave por el viento, es la hoja

mi dedo índice, pluma que dibuja las letras.

Así mis sueños alientan palabras, iluminan miradas.

 

Descubrí este oficio porque es libre

corretea de Sur a Norte, de Oriente a Poniente

descubre los cielos donde volar

y decide el árbol en el cual anidar.

 

Descubrí este oficio, porque, liviano, lo cargaba en mis espaldas

nada pesaba, y hoy

cuando el forajido corre lejos, con las que creí mis pertenencias

sólo me dejó esto... No le interesaba.

 

Descubrí este oficio, pues brilla más que el oro

así podré colmar mis deudas

alimentar las palomas

devolver el padre a mis hijos.

  

Descubrí este oficio en el jardín de tu alma

por allí retoza, cuando y por donde le apetece

disfruta la sombra de los sauces

recoge la fruta madura y saborea tus imágenes.

 

Descubrí este oficio, pues me hace invisible

así me acerco a tu puerta a dejarte la rosa roja

a ronronear con “Lunes”, a contarle historias a la “Yaya”

sin que te des cuenta, emprendas de nuevo el vuelo, y llames a la policía.

 

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS
Cerrar